El voto inmigrante en las próximas elecciones municipales en España

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El voto inmigrante en las próximas elecciones municipales en España

De Carlos Sánchez, El Confidencial.com

La suerte está echada, pero la moneda no ha caído, precisamente, por el lado de los inmigrantes. Los últimos datos de la Oficina del Censo Electoral -aún provisionales- indican que únicamente 151.388 extranjeros podrán votar en las elecciones municipales del próximo 27 de mayo. La cifra representa apenas el 4% de los 3,88 millones de inmigrantes que según el último Padrón Municipal viven en España.

Esos 151.388 extranjeros que han comunicado a las autoridades su intención de acudir a las urnas tienen pasaporte de la Unión Europea y representan apenas la sexta parte de los que tienen residencia en España, lo que pone de relieve el escaso interés de los extranjeros en participar en la vida política del país. Según la normativa vigente, no sólo los comunitarios tienen reconocido el derecho de voto, sino también los ciudadanos de Noruega, aunque en este caso su peso es irrelevante. Apenas 13.579 noruegos viven en nuestro país.

El voto rumano

Distinto es el caso de los naturales de Rumania y Bulgaria, las dos últimas incorporaciones a la UE. Los ciudadanos de ambos países tienen derecho a participar en las elecciones municipales y autonómicas -al amparo de una Directiva comunitaria-, por lo que la Oficina del Censo se ha visto obligada a abrir un periodo extraordinario para que manifiesten su intención de votar. El caso de los ciudadanos rumanos es especialmente relevante teniendo en cuenta que suponen el tercer colectivo de inmigrantes más importante, tras los procedentes de Marruecos (535.000) y Ecuador (399.600).

Según las cifras provisionales de población, el número de rumanos empadronados se eleva a 382.000, pero teniendo en cuenta que sólo una sexta parte de los extranjeros manifiesta a las autoridades su interés en votar (otra cosa es que al final lo haga) parece lógico pensar que poco más de 60.000 se inscriban en las oficinas del censo. El caso de los búlgaros es menos significativo debido a que los nacionales de ese país empadronados en España son únicamente 93.000.

Sumando todos los colectivos con derecho a voto (UE, noruegos, rumanos y búlgaros) parece difícil que la cifra de electores que finalmente dé como oficiales la Oficina del Censo supere los 228.000, una cifra que sin duda contrasta con los casi cuatro millones de extranjeros residentes.

¿Qué quiere decir esto? Ni más ni menos que los profundos cambios sociales registrados en España en los últimos años (en 1996 apenas había empadronados medio millón de inmigrantes) pasarán de largo en las próximas elecciones municipales y autonómicas. Un hecho verdaderamente significativo especialmente para las siete comunidades autónomas en las que las que la inmigración supone más del 10% de la población. Es decir, y por este orden, Baleares, Comunidad Valenciana, Murcia, Cataluña, Madrid, Canarias y La Rioja.

Aunque provisionalmente el número de extranjeros asciende a 3,88 millones, cuando se conozcan las cifras definitivas es muy probable que se esté hablando ya de 4,3 millones, en coherencia con el incremento de población que se ha producido entre el 1 de enero de 2005 y la misma fecha de 2006. En ese periodo el número de habitantes ha crecido en 600.000, de los cuales prácticamente el 85% (dada la baja tasa de fecundidad española) corresponde a población inmigrante.

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